Etiquetas

, , ,

Cuando los pensamientos se amontonan en tu cabeza, cuando la indecisión te llena de posibilidades imaginarias, el único que sabe la respuesta es tu corazón. 

Toma tu tiempo, sin prisas ni urgencias. Camina rodeado de naturaleza o siéntate en tu espacio más tranquilo. Elimina interferencias, aleja distracciones.

Respira conscientemente, conectando con tus latidos. Y quédate allí, sin expectativas, sin intención. Tan solo con presencia, con consciencia de tu cuerpo, de tu ser. Sin aferrarte a los pensamientos que puedan aparecer, ni exigirte no pensar, dejando que pasen y permaneciendo consciente del momento presente.  

Presta atención a tu cuerpo, sensaciones, emociones; escucha los latidos, la pulsión de la sangre. Y deja que venga lo que tenga que venir, solo escucha atentamente. 

Si te escuchas, podrás atender a esa voz interior que te impulsa a volar. Puede dar miedo ese salto al vacío que a veces nos sugiere, pero es nuestra alma la que nos lo pide para crecer.

Deja que de tu corazón surja la respuesta

Anuncios