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En este entorno cambiante nos encontramos con la necesidad de adaptarnos constantemente a nuevas situaciones. La sociedad actual y nuestra voluntad, nos piden cambios que pueden producir cierta inseguridad. Ser consciente de lo que nos sucede y prevenir las dificultades, nos ayuda a adaptarnos mejor, siempre que no nos olvidemos del presente, para no perdernos en el futuro magnificado.

¿Qué sucede en un proceso de cambio? Cuando iniciamos el cambio podemos sentirnos animados por las expectativas o perturbados por las dificultades. Inicialmente, seguimos manteniendo nuestras referencias y le sumamos la ilusión por el objetivo. A medida que avanzamos, aumenta la incertidumbre y el miedo a lo desconocido. El miedo genera resistencias y pensamientos de auto-boicot. La mayoría de las veces, éstos pensamientos tienen su origen en las creencias limitantes y en nuestra propia rigidez, y producen parálisis generando dudas sobre la nueva realidad.

Idealmente, analizamos los posibles obstáculos para estar preparados y tener herramientas y opciones. Pero también, en lugar de dar pasos hacia nuestra meta, imaginamos las dificultades, lo que sucederá y nos frenamos y llenamos de excusas que nos impiden avanzar. A fin de cuentas, ante un proceso de cambio, el ser humano tiende a resistir. Pensar en las dificultades nos hace ver el objetivo inalcanzable y nos encojemos y retrocedemos haciendo inviable su realización.

¿Cómo salir del bucle? Imaginemos una línea delante de nosotros: es la línea del tiempo. Demos el paso número doce sin dar los once anteriores, el doce directamente. ¿Es posible? ¿Qué salto tendríamos que hacer para llegar directamente allí? Pues eso mismo pretendemos hacer al cubrirnos de excusas castrantes. Mentalmente nos vamos al paso número doce, saltándonos los anteriores y nos paralizamos cuando vemos que no podemos estar allí. Nos olvidamos que, para llegar, tenemos que ir avanzando por los once pasos previos.

El cambio es un proceso de transformación continuo. La pérdida de seguridad produce un baile emocional que libera creencias y cuestiona certezas. Cuando las dudas nos detienen, nos ayudaría clarificar aquello que deseamos conservar cuando alcancemos el objetivo, reconocer nuestras las fortalezas y concretar las acciones a realizar. En todo cambio siempre hay algo que se mantiene y que nos permite sentirnos anclados a nuestra esencia, impidiendo que nos perdamos. Si recordamos nuestros valores y su permanencia, nos será más fácil dar el paso hacia ese objetivo. Empezar por el paso más pequeño que podemos dar para dirigirnos a la meta, nos ayudará a ir teniendo confianza en el avance. Utilizar la narrativa para elaborar un discurso basado en las fortalezas, nos permitirá ver posible su logro. Puede que el camino sea difícil pero la única manera de hacerlo es empezando con el primer paso e ir dando uno tras otro.

primer paso

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