Más allá del útero

Etiquetas

, , , , , , ,

Dicen que la matriz es el nucleo de la feminidad, estoy convencida que lo es de la maternidad. ¿Qué sucede cuando su función se altera y empieza a dar cobijo a algo que no es un bebé?

Diferentes teorías no científicas dan respuesta a la aparición de miomas: un bebé anhelado, un aborto no superado, un proyecto que no se atreve a dar a luz… Con cada una de ellas, se puede hacer un trabajo con el que las emociones se liberen y te liberen. Pero no siempre es posible arreglarlo así.

A veces, la medicina tradicional es la única que puede solucionarlo, aunque de forma invasiva.

Estirpar la matriz, es la opción más radical. Si lo piensas bien y te dejas sentir, el impacto en tu cuerpo, mente y espíritu, es enorme.

Algunos te contaran las ventajas de la intervención, otros la tratarán como si de sacarse una muela se tratara. Podrás oír mil historias con mil enfoques. Pero sólo tú puedes sentir ese vacío que se avecina. Y, sólo tú puedes entregarte a la realidad, sin disfrazar lo que es, sin huir del dolor de la pérdida y sin alimentar el drama, sólo asintiendo.

Cómo si de un amigo se tratara, despídete, no huyas en racionalidades ni vanidades. Acerca tu mano a tu vientre y agradece todo lo que te ha dado ese órgano que pronto no estará.

Respirad a la vez, profunda y lentamente, hasta que notes correr tus lágrimas y una tierna sonrisa las pare. Discúlpate por las veces que te has herido con pensamientos o actos. Agradece lo vivido y permítete sentir todo el amor que hay en ti.

En tus manos está hacer de un proceso prequirúrgico algo íntimo y sagrado. Con una buena despedida, el duelo por la pérdida será más llevadero. No es fácil prescindir de un órgano tan nuclear para la mujer, es por amor a nosotras que se hace y con amor que se acepta.

Anuncios